Si la pregunta es cómo empieza a caminar una familia en la Tramuntana de Mallorca sin que un niño termine llorando, la respuesta casi siempre es el embalse de Cúber. A 750 m de altitud está situado entre el Puig Major y el Puig de l'Ofre, justo bajo los picos más altos de la isla, pero el camino alrededor es prácticamente llano. Unos 5 km. La primera mitad hasta el muro de la presa está asfaltada y es incluso apta para carrito de bebé, el resto es pista de grava ancha sin obstáculos. Tiempo con niños: de dos a tres horas con pausas.
Lo que hace especial este recorrido para los niños son los animales. Burros, ovejas y cabras semisalvajes viven cerca del agua, además de ranas y pájaros. Los burros suelen acercarse al camino, se dejan acariciar, alguna vez roban un trozo de pan de la mano. En verano tardío hay moras y escaramujos junto al camino.
El paisaje no parece mediterráneo. Recuerda más a la alta montaña pirenaica. Encinas, roca desnuda, agua, flores silvestres en primavera. En verano hace más fresco aquí arriba que en la costa, en invierno puede nevar (raro).
Cómo llegar: aparcamiento junto a la Ma-10 entre Sóller y Lluc, frente al Refugi Tossals Verds. Llegad pronto, es pequeño y se llena hacia las 11 h en verano. Sin coche: el bus 354 (Sóller-Cuber-Lluc) pasa algunas veces al día en temporada, irregular en invierno, consultad el horario de TIB Mallorca antes de salir.
Llevad: agua (arriba no hay nada), poca sombra, sombrero imprescindible. En verano salir antes de las 10 h o después de las 16 h. No hay sitio para comer en la ruta, pero en Sóller o en el monasterio de Lluc se puede parar antes o después.
Alternativas para familias que quieren más: desde el embalse parte un sendero fácil hacia la Font de Noguer (manantial, 30 min extra) y una subida bastante más dura al Puig de l'Ofre (3-4 horas, 400 m de desnivel, mejor para 10 años en adelante). Con niños pequeños la vuelta al embalse es suficiente.



