Valldemossa fuera del rush turĂstico â quĂ© horas traen la calma
Valldemossa entre las 10 y las 17 es turismo de autobĂșs. Antes y despuĂ©s es uno de los pueblos de montaña mĂĄs tranquilos de la isla.

Cada pocas semanas alguien escribe que Valldemossa estĂĄ saturada y arruinada. Medio cierto. Entre las 10 y las 17 el pueblo estĂĄ lleno â autobuses paran en el aparcamiento a las afueras, cincuenta personas caminan por la misma callejuela al monasterio al mismo tiempo, el cafĂ© de la plaza estĂĄ lleno de gente comiendo el mismo helado. Esa parte es desagradable.
La otra mitad: temprano por la mañana y después de las seis de la tarde Valldemossa es otra cosa. Calle tranquila. Casas de piedra en esa luz dorada suave que refleja la ladera de la Tramuntana. La campana del monasterio toca en la hora en punto, por lo demås casi no oyes nada.
La mañana desde las ocho
Si te gusta, levĂĄntate y sal de Palma poco despuĂ©s de las siete. Media hora por la Ma-1110, el viaje en sĂ ya es bonito, primero por unos pueblos, luego la carretera sube y ves Valldemossa desde lejos sentada en una colina. Poco despuĂ©s de las ocho estĂĄs arriba, aparcas abajo (aĂșn vacĂo y gratis a esa hora) y subes.
Ca'n Molinas abre a las ocho y media. Es la panaderĂa al final de la calle principal, que afirma haber inventado la Coca de Patata (cada pueblo lo reclama para su receta, pero aquĂ es bastante buena). La coca de patata es un pan ligeramente dulce, esponjoso, con azĂșcar glas, caliente del horno. Con un cafĂ© fuera en una de las tres mesas. Diecinueve euros para dos, incluida una segunda coca porque te comes la primera demasiado rĂĄpido.
Las dos horas que funcionan
Si quieres ver la celda de Chopin y el monasterio, entra primero a las nueve y media, estĂĄ vacĂo, y tienes la celda para ti durante diez minutos. Si no quieres el monasterio: a las callejuelas arriba de la calle principal. AhĂ vive gente, las macetas son reales, la ropa estĂĄ tendida, la puerta al final es la entrada privada de alguien. Si caminas con respeto, nadie se molesta.
La alternativa es la tarde. Sobre las seis y media la luz se vuelve naranja, los grupos de bus se han ido, los restaurantes montan las mesas de nuevo, y tienes el pueblo para ti. Es Petit Mirador en la Plaça de la Cartoixa tiene una pequeña terraza con vistas al valle, una de las mejores terrazas de tarde de la isla si no te dispersas.
âPuedes salvar cualquier pueblo de Mallorca si lo visitas a la hora correcta. No puedes salvar ninguno si vienes con los autobuses.â
Si quieres hacer mĂĄs
- El CamĂ de s'Arxiduc es la ruta diaria clĂĄsica arriba del pueblo. Doce kilĂłmetros circular, unas cuatro horas, vista espectacular desde Es CaragolĂ.
- DeiĂ estĂĄ a diez minutos mĂĄs por la costera â pueblo mĂĄs pequeño, viviĂł Robert Graves, algo mĂĄs caro, pero Cala DeiĂ vale una tarde.
- Port de Valldemossa es el pueblo pesquero abajo en el agua. Serpentinas, un bar, unos barcos. Sin ruta de autobĂșs.

Pueblo de montaña con monasterio cartujo donde Chopin pasĂł el invierno 1838/39. TurĂstico â pero antes de las 10 y despuĂ©s de las 18 completamente diferente.
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Un viaje desde Palma a la Tramuntana en un tren realmente de madera. Desde 1912. AsĂ lo planeas bien.